Conociendo al donante por primera vez: emociones, motivaciones y apoyo profesional
Para las personas concebidas con donante, conocer su origen biológico a menudo provoca emociones intensas y plantea muchas preguntas. No es sorprendente que encontrarse con el donante pueda despertar curiosidad y entusiasmo, pero también nerviosismo, incertidumbre o miedo a la decepción. Aunque investigaciones previas han mostrado que las experiencias son generalmente positivas, se sabe poco sobre los matices de estos encuentros, las motivaciones de los participantes y el papel del apoyo profesional en el proceso.
Un nuevo estudio holandés exploró las experiencias de 17 personas de 16 años o más que, con la ayuda de la organización profesional Fiom, tuvieron su primer encuentro con un donante. Como se explica en el estudio, actualmente dos organizaciones desempeñan un papel importante en la vinculación con donantes en los Países Bajos: el College Donorgegevens Kunstmatige Bevruchting (Oficina de Información sobre Donantes de Fertilización Artificial) (Cdkb) y Fiom. En otras palabras, los participantes de este estudio ya habían conocido al donante antes de ser incluidos en la investigación. El estudio se centró en explorar sus experiencias de ese encuentro, incluyendo emociones, expectativas y percepción del apoyo profesional.
Los autores del estudio “Meeting the sperm donor for the first time: what can shape the experiences of donor-conceived people?” son Floor B. van Rooij, Monique H. Mochtar, Annick C. van Brouwershaven, Anne M. Schrijvers, Sophie H. Bolt, Marja Visser, A. Janneke B.M. Maas, y Henny M.W. Bos.
Motivación y deseo de conocer al donante
Los participantes reportaron con mayor frecuencia múltiples motivaciones para buscar y conocer al donante. Estas incluían la necesidad de comprender su propia identidad, la curiosidad y el deseo de conocer su origen genético o información médica. La motivación cambiaba a lo largo de la vida, aumentando especialmente después de convertirse en padres.
“Algunos participantes mencionaron que su deseo de conocer al donante aumentó después de tener hijos. Se veían a sí mismos y a sus parejas reflejados en sus hijos. Esta realización resaltó su propia experiencia de sentirse privados de conocer la mitad de su herencia”, escribieron los investigadores en el estudio.
La intensidad del deseo de conocer al donante varió, desde una curiosidad moderada, hasta sentir que el encuentro sería un aporte valioso en la vida, hasta una fuerte necesidad interna de conocer al donante. Las expectativas sobre el donante también eran muy diversas. Algunos participantes tenían expectativas bajas o mínimas para evitar decepciones, mientras que otros idealizaban al donante, colocándolo en un “pedestal” y imaginándolo como una persona perfecta. Estas expectativas moldeaban fuertemente las emociones antes y durante el encuentro.
Conocer al donante provocaba una mezcla de emociones: entusiasmo, nerviosismo, incomodidad, felicidad, alivio y, a veces, decepción. Reconocer características físicas o personales del donante, así como sentir una conexión, contribuía a experiencias positivas. Por otro lado, la discrepancia entre expectativas y realidad a veces generaba emociones más difíciles, como inseguridad.
Experiencia
“Desde el momento en que supe que mi padre biológico era un donante, quise saber quién era. Sí me parecería a él, si podría encontrar un poco de reconocimiento que no podía encontrar en mi propia familia. […] Y también esperaba encontrar un poco de paz, que ya no tuviera que estar, por ejemplo, en un lugar y pensar, viendo a todas las personas pasar, que él podría ser uno de ellos. Mirar a alguien y pensar que su nariz se parece a la mía. Esperaba deshacerme de un poco de ansiedad.” (ID 8, nacido en familia madre-padre, donante anteriormente anónimo, 42 años)
“El sentimiento predominante era conocerlo. Porque solo conoces la mitad de lo que eres, hay tantas cosas que simplemente no sabes. Me di cuenta de lo molesto que era, especialmente en el hospital. Por ejemplo, tuve a mi hijo mediante técnicas de reproducción asistida. Entonces, cada vez en el hospital, cuando preguntaban sobre cosas hereditarias, no sabía, y tenía que explicar cada vez que soy una persona concebida con donante. Pero también por mi hijo, quiero saber sobre enfermedades hereditarias.” (ID 7, nacido en familia madre-padre, donante anteriormente anónimo, 40 años)
El papel del apoyo profesional
Los consejeros profesionales jugaron un papel clave en la experiencia de los participantes. La preparación incluía discusiones sobre expectativas, posibles emociones y temas que los participantes podrían no querer abordar. Durante el encuentro, la presencia de un consejero fue útil para quienes se sentían abrumados o nerviosos, mientras que otros preferían privacidad y mínima intervención. Después del encuentro, las conversaciones de seguimiento con los consejeros ayudaron a algunos participantes a comprender y evaluar mejor sus experiencias. El apoyo de padres, parejas, hermanos u otras personas concebidas con donante también fue importante, aunque algunos participantes no involucraron a sus padres por temor a reacciones negativas.
El estudio confirma que las experiencias de conocer al donante son muy diversas y están influenciadas por múltiples contextos: motivación, intensidad del deseo de conocer, expectativas, interacción con el donante, apoyo recibido y factores sociodemográficos. Alinear las expectativas con la experiencia real es crucial. Los resultados destacan la importancia de la asesoría personalizada, el apoyo durante todo el proceso de búsqueda y encuentro, y el seguimiento de las emociones de los participantes. Aunque la mayoría de los participantes provenían de familias madre-padre y las mujeres superaban en número a los hombres, los hallazgos ofrecen orientación valiosa para consejeros y organizaciones que facilitan la conexión entre personas concebidas con donante y sus donantes.
Conocer al donante puede ser un evento emocionalmente intenso y complejo. El apoyo profesional, la participación familiar y una comprensión clara de las propias expectativas juegan un papel fundamental para manejar estas situaciones sensibles.
“Basándose en los hallazgos del estudio, se recomienda que los consejeros mantengan contacto con las personas concebidas con donante durante el encuentro, ya que las necesidades de apoyo pueden cambiar con el tiempo. Esto ayudará a evaluar si el apoyo brindado, que puede coincidir con lo discutido previamente, sigue satisfaciendo sus necesidades, permitiendo ajustes según sea necesario. De este modo, se mejora la experiencia positiva de conocer al donante por primera vez”, concluyeron los investigadores.
Imagen: Sperm Donation, DrInvitro

