Cáncer pancreático raro diagnosticado en un paciente con sarcoma de Kaposi
Clínicos del University Hospitals of North Midlands NHS Trust, en Stoke-on-Trent, Reino Unido, informan de un caso raro de carcinoma escamocelular primario del páncreas en un paciente con sarcoma de Kaposi, destacando la complejidad diagnóstica.
El carcinoma escamocelular primario del páncreas representa una de las enfermedades malignas más raras de este órgano y sigue siendo poco comprendido. Esto se debe en gran medida a que el páncreas normalmente no contiene células epiteliales escamosas, lo que hace que su origen no esté claro. Como se explica, los mecanismos propuestos incluyen la metaplasia escamosa dentro de los conductos pancreáticos secundaria a inflamación crónica, la transformación de un tumor glandular preexistente o el desarrollo a partir de células primitivas capaces de diferenciación divergente.
Un nuevo caso publicado este mes describe un ejemplo raro de carcinoma escamocelular primario del páncreas y destaca su complejidad diagnóstica. Los autores de “Primary squamous cell carcinoma of pancreas in a patient with Kaposi sarcoma: A rare case report” son Shahid Gilani, Kanchana Wickramasinghe, Rani Pillai y Ibrahim Khir.
El caso presentado resalta la complejidad del diagnóstico
“Informamos el caso de un hombre de 83 años con antecedente de sarcoma de Kaposi (SK) negativo para VIH, previamente tratado con doxorrubicina liposomal y paclitaxel, en quien se encontró una masa incidental en el proceso uncinado del páncreas en estudios de imagen de seguimiento”, escribieron los científicos. Durante el seguimiento rutinario, y en ausencia de síntomas pancreáticos claros, se detectó incidentalmente una masa pancreática. En ese momento, existía una sospecha razonable de que representara progresión de la enfermedad conocida, aunque la afectación pancreática por sarcoma de Kaposi es rara y típicamente se asocia con enfermedad diseminada.
La biopsia demostró la presencia de células escamosas sin elementos glandulares, mientras que las imágenes de cuerpo entero no identificaron otro tumor primario. “Tras la revisión en la reunión multidisciplinaria hepatopancreatobiliar, se consideró que no era candidato para resección quirúrgica debido a su edad avanzada, fragilidad y comorbilidades.” Aunque el paciente inicialmente respondió bien a la quimioterapia con gemcitabina y carboplatino, combinada con radioterapia, la enfermedad progresó posteriormente, seguida de un deterioro clínico repentino, incluyendo sangrado gastrointestinal.
La importancia de la evaluación multidisciplinaria
Como se señala, un aspecto clave en el diagnóstico es distinguir el carcinoma escamocelular primario del páncreas de otras posibilidades. “Aunque esto puede representar una coincidencia, es destacable que el paciente había recibido previamente terapias sistémicas, incluyendo doxorrubicina liposomal y paclitaxel para el SK. Sin embargo, no había evidencia que sugiriera una relación causal con el tratamiento ni una asociación directa establecida entre estas terapias y el carcinoma escamocelular primario pancreático”, explicaron.
Según el informe, este caso subraya la importancia de la evaluación multidisciplinaria, el diagnóstico tisular y la conciencia de que una nueva lesión pancreática en un paciente con una neoplasia establecida puede representar un segundo tumor primario en lugar de enfermedad metastásica.
Imagen: Pancreatic Cancer Action Network

