Médicos irlandeses informan del primer caso conocido de infección dual por Trichosporon inkin tras un trasplante de pulmón
Un reciente informe de caso ofrece una visión poco común y clínicamente significativa de una infección fúngica invasiva en un paciente tras un trasplante pulmonar. Se trata de un hombre de 60 años que, seis semanas después de un trasplante bilateral de pulmón, desarrolló la presencia simultánea del hongo Trichosporon inkin en el espacio pleural y en el torrente sanguíneo, una condición conocida como empiema con fungemia. Tal combinación no había sido documentada previamente en la literatura médica.
El caso fue reportado por David M. Mannion, Assumpta Killarney, Nicola Ronan, Peter Riddell, Breda Lynch y Margaret M. Hannan en su estudio titulado “Empiema y fungemia por Trichosporon inkin tras un trasplante bilateral de pulmón: desafíos diagnósticos y de tratamiento”.
“Describimos lo que creemos que es el primer caso reportado de empiema por T. inkin, con fungemia concurrente, en un receptor de trasplante bilateral de pulmón. El caso subraya el tropismo pleural del organismo, las dificultades diagnósticas derivadas de biomarcadores fúngicos con reactividad cruzada, y el papel crítico de la identificación temprana de la especie y de la terapia basada en azoles para lograr un resultado clínico favorable. Se obtuvo el consentimiento informado del paciente para la publicación.” Mannion et al., 2026, informe de caso
Los pacientes que se someten a un trasplante de órganos son susceptibles a infecciones oportunistas debido a la terapia inmunosupresora a largo plazo. En este caso, a pesar de la profilaxis estándar y de un curso postoperatorio estable, se produjo un deterioro repentino en la condición clínica del paciente, incluyendo dificultad para respirar, fiebre y acumulación de líquido alrededor de los pulmones. Estudios diagnósticos adicionales, incluidos métodos microbiológicos y moleculares, confirmaron la presencia de un hongo poco frecuente que normalmente coloniza la piel y el tracto respiratorio, pero que puede causar enfermedad invasiva en individuos inmunocomprometidos.

a. Hemocultivo teñido con Gram que muestra pseudohifas septadas compatibles con Trichosporon inkin (×100).
b. Tinción de Gram de una placa de agar sangre que muestra células de levadura y pseudohifas cortas de Trichosporon inkin (×100).
El diagnóstico se complicó aún más debido a la conocida reactividad cruzada en las pruebas de laboratorio, lo que puede conducir a una interpretación errónea de los resultados.
“Experiencias más recientes de un centro español de trasplante pulmonar identificaron infección por T. inkin en seis receptores, de los cuales la mitad se presentó como empiema o infección del sitio quirúrgico y el resto con enfermedad diseminada, entre quienes la mortalidad alcanzó el 66%. Estos datos sugieren que, aunque poco común, T. inkin representa un patógeno emergente en el contexto postrasplante y parece mostrar tropismo por el espacio pleural.” Mannion et al., 2026, informe de caso
El tratamiento consistió en una combinación de drenaje intervencionista del espacio pleural y la administración del fármaco antifúngico voriconazol, que demostró ser el más eficaz contra este tipo de hongo. Tras ajustar la terapia y monitorizar cuidadosamente los niveles del fármaco en sangre, el paciente mostró mejoría clínica y estabilización. Este caso pone de relieve la importancia de un diagnóstico oportuno y preciso, así como de una terapia dirigida en infecciones fúngicas raras. “Por lo tanto, la concienciación sobre este patógeno fúngico emergente es importante entre los clínicos que manejan pacientes tras un trasplante pulmonar”, concluyeron los autores.

