Una batalla delicada: Una infección fúngica rara en un neonato extremadamente prematuro
En un nuevo caso, los científicos describen una infección fatal por el hongo Aspergillus flavus en un bebé nacido a las 25 semanas de gestación. Aspergillus es ubicuo en el suelo, las plantas, el aire y los alimentos; mientras que la causa más común de enfermedad en los bebés es Aspergillus fumigatus; A. flavus y A. niger son menos frecuentes.
Los autores de este informe de caso, titulado “An invasive Aspergillus flavus infection in an extremely preterm neonate: a case report”, son Neema Pithia, Margie Morgan, Thea Tagliaferro y Priya R. Soni.
En este caso, la placenta de la madre no mostró signos de presencia del hongo, y el gemelo del bebé, que falleció dos días antes del inicio de la enfermedad por una hemorragia pulmonar, tampoco presentó signos de infección. Esto sugiere fuertemente que la infección ocurrió después del nacimiento, siendo el bebé particularmente vulnerable debido a la extrema prematuridad y un sistema inmunológico subdesarrollado. “Al sexto día de vida, apareció una pequeña equimosis en el flanco derecho, progresando rápidamente durante 6–12 horas hasta involucrar toda la espalda”, escribieron los científicos. Esto provocó un traslado urgente a una unidad de cuidados intensivos neonatales especializada. Se realizaron biopsias de inmediato y se inició el tratamiento.
Las pruebas de laboratorio confirmaron la presencia de A. flavus y el bebé desarrolló complicaciones graves. La autopsia reveló que el hongo estaba presente únicamente en las lesiones cutáneas, aunque el daño a los vasos sanguíneos cerebrales podría haber sido causado por la invasión fúngica, incluso cuando el hongo no estaba presente en el tejido muestreado.
“Este caso destaca la alta mortalidad de Aspergillus flavus en neonatos extremadamente prematuros a pesar del reconocimiento temprano, la iniciación de anfotericina B y el desbridamiento quirúrgico. Subraya la importancia de un cuidado multidisciplinario para la realización oportuna de biopsias, la confirmación mediante cultivos y la intervención quirúrgica, así como la consideración de regímenes antifúngicos alternativos, al mismo tiempo que demuestra las limitaciones de las terapias disponibles en esta población vulnerable”, concluyeron los científicos.
Imagen: a) A. flavus produce hifas septadas hialinas con vesículas que soportan fiálides con producción de esporas, b) A. flavus crece bien en medios fúngicos de rutina, produciendo una colonia polvorienta amarillo-verde. Pithia N et al., Una infección invasiva por Aspergillus flavus en un neonato extremadamente prematuro: un informe de caso.

